Me preguntaba que era todo aquello que había recorrido mi
ser cuando tome su cabeza entre mis
manos.
Como tantas otras veces lo habían hecho, mi consciencia
reconoció las imágenes de su vida, sentí
sus preocupaciones, su dolor, su pena… Nada de esto me había importado antes, yo sólo hacía mi
trabajo. Pero este ser tenía algo
especial, no entendía todo aquello que
había sentido, el dolor se había hecho tan intenso que no podía sentir nada. Mi
ser se había protegido porque era incapaz de asimilarlo.
Busqué una explicación mientras seguía observando aquel cuerpo
desconectado, relajado, irradiando una
belleza vulnerable y los instantes se
convirtieron en minutos, en horas… nada, no encontré nada relevante en aquel
cuerpo.
Sí los seres humanos son tan frágiles ¿dónde radica la
fuerza para soportar todo aquello que había sentido? Yo era incapaz de soportar
por mucho tiempo ese peso, era cómo si mi alma fuese a estallar en mil pedazos.
¿Sería suficiente una recarga para soportarlo? Yo no lo creía posible. Me sentía como una titiritera que tenía en
mis manos su vida, sabía que está desconexión
no cambiaría nada, sólo era eso, una desconexión, pero, ¿era justo? Tenía el poder
para cambiar su vida pero sabía que no debía hacer nada, que no era lícito.
Empezó a aflorar en mí un sentimiento hasta ahora desconocido,
…, escuché la alarma.
El tiempo se había agotado.
1 comentario:
critiqueu-me i milloreu-ho, :P, no se de que va l'historia i encra pot ser qualsevol cosa, la continuem o la canviem?
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