martes, 25 de diciembre de 2012

parte 1


Me preguntaba que era todo aquello que había recorrido mi ser cuando tome  su cabeza entre mis manos.
Como tantas otras veces lo habían hecho, mi consciencia reconoció las imágenes  de su vida, sentí sus preocupaciones, su dolor, su pena… Nada de esto  me había importado antes, yo sólo hacía mi trabajo.  Pero este ser tenía algo especial,  no entendía todo aquello que había sentido, el dolor se había hecho tan intenso que no podía sentir nada. Mi ser se había protegido porque era incapaz de asimilarlo.
Busqué una explicación mientras seguía observando aquel cuerpo desconectado,  relajado, irradiando una belleza vulnerable y  los instantes se convirtieron en minutos, en horas… nada, no encontré nada relevante en aquel cuerpo.
Sí los seres humanos son tan frágiles ¿dónde radica la fuerza para soportar todo aquello que había sentido? Yo era incapaz de soportar por mucho tiempo ese peso, era cómo si mi alma fuese a estallar en mil pedazos. ¿Sería suficiente una recarga para soportarlo?  Yo no lo creía posible.  Me sentía como una titiritera que tenía en mis manos su vida,  sabía que está desconexión no cambiaría nada, sólo era eso, una desconexión, pero, ¿era justo?  Tenía el poder  para cambiar su vida pero sabía que no debía hacer nada, que no era lícito.
Empezó a aflorar en mí un sentimiento hasta ahora desconocido, …,  escuché la alarma.
El tiempo se había agotado.

1 comentario:

Arlive dijo...

critiqueu-me i milloreu-ho, :P, no se de que va l'historia i encra pot ser qualsevol cosa, la continuem o la canviem?