El efecto de la sedación se pasa en un instante. La epinefrina entra en el riego sanguíneo, los ojos se abren y otra vez vuelve el bombardeo de estímulos.
Cuando el núcleo del planeta empezó a enfriarse se produjo la crisis. Aún no habíamos terraformado Marte y la emigración masiva de la humanidad era imposible. Estábamos condenados a morir.
Lo intentamos todo. Energia solar, energía nuclear, utilizamos las partículas de Bosón de Higgs para intentar reactivar la materia de núcleo, y lo mas peligroso de todo, usamos subcargas de antiamteria que no hicieron más que deformar el núcleo y acelerar el proceso de "Terra mori".
Entonces aparecieron ellos. Eran como nosotros, pero no eran terrestres. Habían vivido en nuestro planeta desde los orígenes, pues tal y como muchos habían vaticinado en tantas ocasiones, éramos un experimento de una orden superior. Ellos éran nuestro Dios. El creador, eterno, omnipotente... Se habían encargado de instalarse en un recodo del hemisferio derecho de nuestro cerebro, lo que nosotros mismos denominábamos "la parte del cerebro de Dios", y así nos controlaban a la mayoría. La religión fue la principal base de dominación pero cuando tantos dejaron de creer hicieron posible el milagro. El fin del mundo era inminente y Dios había regresado para salvarnos.
Muchos por fe , otros por ciencia... 1,3 millones de personas, casi un tercio de la población mundial, fueron destinados a la colmena. Empezaron por presos, vagabundos, locos, ancianos, creyentes, voluntarios... El ejército no quiso participar pues la parte desconfiada del ser humano se veía venir la castástrofe.
La colmena, la gran máquina, extrae la energía vital de las personas. Se bombardea al sujeto con imágenes, sonidos, sensaciones... todo tipo de estímulos que llevan al sujeto al borde del colapso. Y entonces, esas ganas de mantenerse con vida, el deseo de que no se acabe todo en ese momento, produce la energía que se bombea al núcleo y lo hace renacer de nuevo.
Aunque todo es una excusa, ahora lo sé, Su principal interés no es salvarnos ni salvar el planeta. Ella me lo ha enseñado, no sabe que aquí he aprendido a leer sus pensamientos.
domingo, 30 de diciembre de 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
Jajaja... La culpa de todo la tiene Morgan Freeman :P
ein, Morgan Freeman??? cómo?guauuuuu
que díficil , mmmm, cómo seguir?
Publicar un comentario